Dolor de espalda: ¿cómo aliviarlo durante el embarazo?

¿Tu espalda ha comenzado a molestarte? El dolor de espalda en el embarazo es un malestar muy común. A medida que crece tu tripa, es probable que comiences a sentir cierto dolor en la zona de la cintura o en la parte posterior de la pelvis. El nuevo peso que tu cuerpo debe soportar puede generar incomodidad y dolor…

Por eso, hoy en Menudos Bebés, queremos darte algunos consejos para aliviar el dolor de espalda durante el embarazo. No te pierdas este post: hablaremos sobre qué produce el dolor de espalda en el embarazo, qué puedes hacer para calmar el dolor y cuándo debes acudir al médico.

Dolor de espalda en el embarazo: ¿qué lo produce?

Durante el embarazo, los tejidos que soportan tu pelvis y tu espina dorsal se suavizan permitiendo así que la pelvis se abra durante el parto. Esto, sumado al peso adicional de la tripita, genera estrés en los músculos y ligamentos de la espalda.

Piénsalo: tu tripa crece y cambia tu centro de gravedad. La única manera de mantenerte derecha es compensando el peso, es decir arqueando tu espalda hacia atrás. Esa postura puede generarte dolor de espalda.

Pero estos no son los únicos motivos. Tu hijo también puede contribuir a esta molestia al presionar con su cabeza contra tu pelvis, tocando así sin darse cuenta los nervios ciáticos.

Como ves, hay muchos motivos que pueden ocasionar el dolor de espalda en el embarazo y por eso, más del 70% de las mujeres lo padece, según un estudio publicado en ABC Salud.

Dolores de espalda comunes en el embarazo

Por lo general, los dolores de espalda durante el embarazo se localizan en la parte posterior de la pelvis o en la zona inferior de la espalda. ¿Te duelen ambas regiones? No te preocupes, es normal…

El dolor lumbar se siente en la zona de la cintura aunque también es posible que sientas malestares en las piernas. Este dolor suele empeorar si pasas mucho tiempo de pie o sentada en la misma posición. Evita levantar objetos y varía tu posición, muévete, para aliviar la molestia.

Si experimentas dolor en la parte posterior de la pelvis, seguramente te cueste inclinarte hacia adelante, por ejemplo cuando te sientas o levantas de una silla. Algunas actividades como subir escaleras, darte vuelta en la cama o levantar cosas pueden desencadenarlo así que, siempre que puedas, evita estos movimientos y si no puedes, ¡realízalos con cuidado!

¿Cómo aliviar el dolor de espalda?

Antes que nada: ¡relájate! Sabemos que antes de que nazca el bebé tenemos muchas cosas para hacer, que queremos tener todo listo, que muchas trabajamos y eso suma estrés a la vida diaria, pero ponte freno y piensa en ti y en tu bebé.

La fatiga puede empeorar el dolor de espalda, al igual que mucho tiempo sentada frente a un escritorio. Intenta relajarte y descansar todo lo que necesites y si tienes que trabajar sentada, da paseos regulares por la oficina para variar la posición. Además, cuando estés sentada, mantén una buena posición corporal sin tirar los hombros para adelante y coloca un pequeño cojín en la parte baja de tu espalda. Y si trabajas de pie, intenta poner un pie sobre un escalón pequeño y ve variándolos para mantener una postura recta.

¿Qué tipo de calzado usas? ¿Sabes que el calzado puede influir en tu postura y por ende, en tu dolor de espalda? Evita los zapatos totalmente planos y aquellos de tacón alto, y elige en cambio zapatos con un leve tacón que te permita compensar la postura. Eso sí, presta especial atención al soporte en el arco del pie.

Los masajes suaves y el uso de frío o calor pueden aliviar las molestias de dolor de espalda. Como siempre te decimos, tu médico es quien mejor te recomendará al respecto.

Si tu médico te lo aconseja, realiza actividad física moderada como natación o estiramientos en casa que permitan relajar los músculos que sostienen tu columna.

También puedes consultar con tu médico acerca de la posibilidad de usar una faja que te permita mantener el peso de tu tripa.

Dolor de espalda y parto

Algunas mujeres experimentan dolor de espalda intenso en el momento del parto. Este se diferencia del dolor que muchas vivimos durante el embarazo en que es más persistente y continuo y no está relacionado con una actividad o esfuerzo realizado. Si estás tranquila en casa, sin hacer esfuerzos físicos y comienza un dolor de espalda que crece en intensidad y frecuencia, quizá estés comenzando el trabajo de parto. Mantén la calma y acude al médico.

Como ves, el dolor de espalda durante el embarazo es un malestar común que muchas mujeres sufrimos (yo lo he padecido). Intenta seguir nuestros consejos y piensa que ¡todo llega a su fin!

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